México es un país sumamente atractivo tanto en el ámbito turístico y cultural como en el económico e industrial. En los últimos años, la inversión directa extranjera (IDE) se ha incrementado notablemente, es decir, más y más empresas deciden poner su capital en este país con el fin de expandirse, y México por lo tanto se ha vuelto más receptivo a este fenómeno. Esto le trae muchísimos beneficios a la nación, como por ejemplo entrada de divisas, fuentes de empleo, reducción de costos de los productos que se fabriquen dentro del territorio, entre otros.

La inversión extranjera se vio frenada por la corrupción, la ineficiencia y el auge del crimen organizado. Sin embargo, en el 2014 esto disminuyó, dando como resultado el regreso de los inversionistas.

¿Por qué invertir en México?

Según la comunidad financiera de México, las razones para invertir en la nación azteca son más que evidentes, aquí algunas de ellas:

  • México cuenta con mano de obra calificada: el país se caracteriza por contar con gente joven que además posee una preparación académica de calidad para respaldar cualquier sector, especialmente el sector automotriz.
  • El gobierno está abierto a la inversión extranjera: a diferencia de países vecinos, México recibe cálidamente a todos aquellos empresarios que deseen poner su capital en él. Se podría decir que, gracias a ellos, el sector automotriz está en pleno auge. Además, el gobierno nacional garantiza seguridad al inversionista a través de reformas económicas.
  • Rentabilidad para el inversionista: los costos relacionados con el trabajo son mínimos en México comparados con otros países atractivos para la inversión extranjera.

Ahora bien, la IDE ha vuelto a disminuir notablemente desde el 2015, y se ha acentuado más desde la llegada de Donald Trump al poder, debido a que la economía de México depende en gran parte de Estados Unidos. Esto coloca a nuestro país a la expectativa de cómo se desenvuelve la política y la economía.