¿México vende coches inseguros?

Noticias en años anteriores hacen referencia a los bajos estándares de seguridad y calidad de los automóviles en Latinoamérica. Las pruebas de choques realizadas a varios autos fabricados y/o ensamblados en este sector del continente dan como resultado cero estrellas de cinco, la máxima calificación. Hasta la fecha, este es un problema que no se ha solventado, al contrario, ha tomado relevancia de nuevo en México.

En el 2016 la presidenta de Latin NCAP (Latin New Car Assessment Programme), María Fernanda Rodríguez, dio a conocer su posición respecto a esta situación. Según el comité de Latin NCAP, lo que están haciendo las industrias automotrices con los latinoamericanos es una “diferenciación”, como si fuéramos ciudadanos de segunda. La respuesta de algunas empresas, como por ejemplo Chevrolet, que había sido acusada de vender automóviles sin bolsas de aire, es que estos automóviles son más asequibles para los consumidores latinoamericanos.

Siendo el séptimo productor de automóviles en el mundo y con una industria automotriz tan sólida, se esperaría que México fuera la excepción de Latinoamérica, sin embargo, no sucede así. Las fábricas establecidas en México aplican distintos estándares de seguridad en función de si se trata de un producto de exportación o de consumo nacional. Un ejemplo de esto es el Ford Figo, la versión para México cuenta con solo dos bolsas de aire mientras que la versión de exportación, además de las bolsas de aire frontales, también cuenta con bolsas laterales y control de estabilidad. Lo mismo sucede con el Volskwagen Jetta y muchos más modelos de otras marcas.

Luego de las acusaciones realizadas a varias firmas de automóviles, estas se comprometieron a aumentar paulatinamente sus estándares de seguridad para los coches que serán vendidos en México y en el resto de Latinoamérica.