Los autos “chocolate”, también conocidos como autos “choco”, se han convertido desde el 2013 en uno de los mayores obstáculos para el crecimiento de la industria automotriz en México.

¿Qué son los autos chocolate?

Este es el nombre coloquial que reciben los autos de marcas o modelos que no se fabrican ni comercializan en México, sino que entran de manera ilegal al país; principalmente desde Estados Unidos, pero ahora también países de Centroamérica y Sudamérica contribuyen al incremento de los autos chocolate.

¿Qué sucede con estos autos en México?

Los autos chocolate entran al país de forma ilegal por su comercialización en la frontera, es decir que ningún concesionario en México ha autorizado su venta. Como consecuencia, estos autos no pagan impuestos debido a su estatus de ilegalidad. Por supuesto, estos automóviles incrementan la corrupción en México ya que tanto jueces como personal aduanero están al tanto de la irregularidad, pero se hacen sordos y ciegos ante ella; además, muchos de estos automóviles están involucrados en fraudes y robos. Otro detalle sobre los autos choco es que como no están registrados, no pasan por ningún tipo de control y generalmente no cuentan con la misma calidad que cualquier auto usado en el país, causando emisiones tóxicas al ambiente.

¿Cómo afectan los autos chocolate a la industria automotriz mexicana?

Es evidente que estos autos son un foco de problemas para el sector automotriz del país. Estos autos tienen una demanda enorme en México, sobre todo en los estados fronterizos, debido a que su costo es mucho más bajo comparado con un automóvil de agencia y además son autos “únicos” en el país. Su alta demanda obviamente disminuye la demanda de los automóviles nuevos fabricados en México, sin embargo, los ciudadanos no están conscientes de todas las desventajas que involucra la compra de autos ilegales.